Somos una agencia escribiendo una guía sobre cómo elegir agencia, léala con eso en mente. Cada pregunta de abajo es una que con gusto nos hacen a nosotros.
Pregunte cómo verifican los antecedentes de los cuidadores y si es con huellas digitales; si le toca el mismo cuidador siempre; qué pasa cuando su cuidador se enferma; si de verdad pueden cubrir las horas que necesita incluidas noches y fines de semana; a quién le llama un domingo a las 6 de la tarde; cómo manejan el dinero y los mandados; y qué no hacen. Una agencia que contesta todo eso con detalle y le dice sus límites le está diciendo más que una que dice que sí a todo.
Hágalas todas. Las respuestas varían mucho más de lo que uno pensaría:
Una agencia que acepta cada hora, cada tarea y cada distancia sin dudar, o no entendió lo que le pidieron o no lo va a cumplir.
"Todos nuestros cuidadores están bien revisados" no es una respuesta. Pregunte qué tipo de revisión, hecha por quién, y cuándo.
Una cotización firme antes de que alguien entienda la situación significa que el número va a cambiar, o que el servicio no va a encajar.
A nadie que está organizando el cuidado de un padre se le debe cerrar como venta de carro. La urgencia es de la familia, no de la agencia.
Si le van a decir la verdad cuando eso les cuesta la venta. Eso no se verifica desde una página web, pero sí se prueba: cuéntele su situación y vea si la agencia dice alguna vez “esa parte no somos nosotros”.
Una agencia que nunca pone un límite o no está escuchando o no tiene ninguno. Las dos cosas le cuestan después, normalmente en el peor momento posible.
No automáticamente. El tamaño le da respaldo cuando un cuidador se enferma; una agencia local chica normalmente le da más constancia y alguien que de verdad conoce su caso. Pregúntele a cada una por la ventaja de la otra.
Contratar directo puede salir más barato, pero usted se vuelve el patrón — verificación, impuestos, seguro, y conseguir quien cubra cuando esa persona no puede ir. La agencia se encarga de eso. Es un intercambio real y vale la pena pensarlo con honestidad.
Las reseñas ayudan, pero lea las respuestas tanto como las reseñas. Pida hablar con una familia. Pregúntele a un planificador de altas del hospital o a un trabajador social de hospicio quién trabaja bien por aquí — ellos saben.
Dígalo en la primera semana, no en la cuarta. Casi todos los problemas son que no empataron las personalidades y se arreglan fácil al principio. Una agencia que reacciona mal a ese comentario ya le dijo algo útil.
Personal Touch Home Care ofrece cuidado en el hogar no médico. Nuestros cuidadores ayudan con la vida diaria, la seguridad y la compañía. No dan enfermería, curación de heridas, inyecciones, terapia física ni ningún servicio que requiera un profesional con licencia clínica. Si eso es lo que hace falta, es una agencia de home health, y se lo decimos.
Llámenos y cuéntenos qué está pasando en casa. Le diremos con franqueza qué podemos hacer, qué no, y qué se necesitaría.